Futurismo
Introducción
El futurismo fue uno de los movimientos iniciales de vanguardia en la Europa del Siglo XX. Esta corriente artística fue fundada en Italia por el poeta italiano Filippo Tommaso Marinetti, quien redacta el Manifeste du Futurisme, y lo publica el 20 de febrero de 1909 en el Diario Le Figaro de París.
Este movimiento buscaba la ruptura con las tradiciones artísticas del pasado y los signos convencionales de la historia del arte. Intentó enaltecer la vida contemporánea, esto por medio de dos temas principales: la máquina y el movimiento. El futurismo recurría a cualquier medio de expresión; artes plásticas, arquitectura, poesía, publicidad, moda, cine y música; con el fin de construir de nuevo el perfil del mundo.
Precedentes
La fotografía
Eadweard Muybridge
Durante el siglo XIX, este fotógrafo inglés realiza una serie de estudios, en la cual sus resultados logran sobrepasar todo lo que se había intentado en el campo de la fotografía.

Movimiento del caballo
Sus experimentos inician con estudios acerca del movimiento que realizaban los caballos al galopar. Intentaba probar que en un momento durante el galope, las cuatro patas del animal estaban suspendidas en el aire. Creó la técnica del zoopraxiscopio, la cual consistía en tomar varias fotografías de un movimiento continuo. Sus fotografías dieron lugar a críticas acerca de las nociones preconcebidas del movimiento en las artes plásticas y se empezaron a utilizar como ejemplos para realizar imágenes veraces del movimiento animal.
Etienne Jules Marey
Se inspiró en la obra de Muybridge e ideó un recurso fotográfico que permitió registrar los patrones de articulación y las líneas de trayectoria de los cuerpos en movimiento. Esta técnica llegó a conocerse por el nombre de cronofotografía, la cual mostraba cada fase del movimiento en su correcta posición en relación con todas las demás fases registradas en la misma placa.


Georges Pierre Seurat
A finales del siglo XIX, trató sus pinturas como si hubieran sido ecuaciones matemáticas, además, se centró en la luz y el color para realizar los efectos de movimiento en ellas. Más adelante, se interesó en otros fenómenos visuales, como lo fueron, las propiedades ópticas y expresivas del movimiento. Un de sus últimos trabajos titulado Le Chahut, es considerado como un presagio del movimiento futurista.

Le Chahut
Filippo Tommaso Marinetti
Poeta, ideólogo y editor italiano del Siglo XX. En el año 1909 publicó, en el periódico francés Le Figaro, el Manifiesto del Futurismo. Más adelante, en el año de 1910 divulgó, en el mismo diario, el segundo manifiesto futurista. Marinetti desarrolló la literatura futurista en varios ensayos, poemas y obras teatrales.

Hacia el año 1920, cuando el futurismo era considerado un movimiento ‘del pasado’ y era reemplazado por otros movimientos de vanguardia, Marinetti comenzó a mostrar intereses por el fascismo. Se convierte, finalmente, en el poeta oficial del régimen de Mussolini.
El manifiesto futurista
El manifiesto futurista fue el texto que configuró las bases para el movimiento futurista en la Europa del Siglo XX. La publicación del mismo supone la apertura de esta corriente y más adelante, sentaría la base para otras vanguardias, entre estas, el surrealismo.
Contenido del Manifiesto Futurista
- Queremos cantar el amor al peligro, el hábito de la energía y de la temeridad.
- El coraje, la audacia y la rebeldía serán elementos esenciales de nuestra poesía.
- La literatura ha magnificado hasta hoy la inmovilidad del pensamiento, el éxtasis y el sueño, nosotros queremos exaltar el movimiento agresivo, el insomnio febril, la carrera, el salto mortal, la bofetada y el puñetazo.
- Afirmamos que el esplendor del mundo se ha enriquecido con una belleza nueva: la belleza de la velocidad. Un coche de carreras con su capó adornado con grandes tubos parecidos a serpientes de aliento explosivo… un automóvil rugiente que parece que corre sobre la metralla es más bello que la Victoria.
- Queremos alabar al hombre que tiene el volante, cuya lanza ideal atraviesa la Tierra, lanzada ella misma por el circuito de su órbita.
- Hace falta que el poeta se prodigue con ardor, fausto y esplendor para aumentar el entusiástico fervor de los elementos primordiales.
- No hay belleza sino en la lucha. Ninguna obra de arte sin carácter agresivo puede ser considerada una obra maestra. La poesía ha de ser concebida como un asalto violento contra las fuerzas desconocidas, para reducirlas a postrarse delante del hombre.
- ¡Estamos sobre el promontorio más elevado de los siglos! ¿Por qué deberíamos protegernos si pretendemos derribar las misteriosas puertas del Imposible? El Tiempo y el Espacio morirán mañana. Vivimos ya en lo absoluto porque ya hemos creamos la eterna velocidad omnipresente.
- Queremos glorificar la guerra – única higiene del mundo-, el militarismo, el patriotismo, el gesto destructor de los anarquistas, las bellas ideas para las cuales se muere y el desprecio de la mujer.
- Queremos destruir los museos, las bibliotecas, las academias variadas y combatir el moralismo, el feminismo y todas las demás cobardías oportunistas y utilitarias.
- Cantaremos a las grandes multitudes que el trabajo agita, por el placer o por la revuelta: cantaremos a las mareas multicolores y polifónicas de las revoluciones en las capitales modernas; cantaremos al febril fervor nocturno de los arsenales y de los astilleros incendiados por violentas lunas eléctricas; a las estaciones ávidas devoradoras de serpientes que humean, en las fábricas colgadas en las nubes por los hilos de sus humaredas; en los puentes parecidos a gimnastas gigantes que salvan los ríos brillando al sol como cuchillos centelleantes; en los barcos de vapor aventureros que huelen el horizonte, en las locomotoras de pecho ancho que pisan los raíles como enormes caballos de acero embridados de tubos y al vuelo resbaladizo de los aviones cuya hélice cruje al viento como una bandera y parece que aplauda como una loca demasiado entusiasta.
Es desde Italia donde lanzaremos al mundo este manifiesto nuestro de violencia atropelladora e incendiaria, con el cual fundamos hoy el “futurismo”, porque queremos liberar este país de su fétida gangrena de profesores, de arqueólogos, de cicerones y de anticuarios.
Ya durante demasiado tiempo Italia ha sido un mercado de antiguallas. Nosotros queremos liberarla de los innumerables museos que la cubren toda de cementerios innumerables.
Filippo Tommaso Marinetti, “Le Figaro”, 20 de febrero de 1909
Futurismo en la literatura
La llamada ‘nueva escuela literaria de los futuristas’ engancha sus primeras audiencias mediante la revista Poesía, fundada por Marinetti en el año 1905.
La nueva lírica futurista se caracterizaba por su audacia, además de la exaltación sin límites del maquinismo y de la civilización industrial. Se apoyó en la palabra libre de nexos y puntuaciones, en el predominio de la imagen y la sustitución de la puntuación por signos musicales y matemáticos. Marinetti, en el año 1912, publica los doce puntos fundamentales que la literatura futurista debía perseguir.
- “Es menester destruir las sintaxis disponiendo lo sustantivos al azar, tal como nacen.”
- “Los verbos deben usarse en infinitivo (…)”, ya que el infinitivo del verbo puede dar “el sentido de continuidad de la vida y la elasticidad de la intuición que la percibe.”
- “Se debe abolir el adjetivo para que el sustantivo desnudo guarde su color esencial”. Todo ello porque el adjetivo, que presupone “una pausa y una meditación” era incompatible con su visión dinámica.
- “Se debe abolir el adverbio”, porque conserva en la frase una “fastidiosa unidad de tono.”
- “Cada sustantivo ha de tener su doble, o sea, cada sustantivo debe preceder, sin conjunción, al sustantivo con el que está ligado por analogía”. Marinetti expone la necesidad de suprimir el como, el cual, el así, el parecido a, ya que, como la percepción analógica era cada vez más natural para el hombre, había que fundir entonces directamente “el objeto con la imagen que evoca, dando la imagen de escorzo mediante una sola palabra esencial.”
- “Abolir también la puntuación (…) en la continuidad variada de un “estilo” vivo que se crea por sí mismo, sin las pausas absurdas de los puntos y las comas”.
- “Hasta el momento los escritores se han abandonado a una analogía inmediata. Por ejemplo, han comparado el animal al hombre o a otro animal, lo que equivale, más o menos, a una especie de fotografía”. Marinetti propone una “graduación de analogías cada vez más amplias, y unas relaciones cada vez más profundas y sólidas, aunque lejanísimas”. La analogía es “el profundo amor que une las cosas distantes, aparentemente diversas y hostiles”. Marinetti considera que las imágenes son la “sangre misma de la poesía”, y que ésta debe ser una ininterrumpida continuación de nuevas imágenes, por lo que es necesario abolir “todo lo que la lengua contiene de imágenes estereotipadas y de metáforas descoloridas, o sea, casi todo.”
- “No existen categorías de imágenes”, ya que la “intuición que las percibe carece de preferencias y partidismos”.
- “Para representar los sucesivos movimientos de un objeto” los futuristas deben representar, según Marinetti, la “cadena de las analogías” que éste evoca, “cada una de ellas condensada y recogida en una palabra esencial”.
- Puesto que para los futuristas toda clase de orden es “fatalmente un producto de la inteligencia cauta y prudente”, se hace necesario “orquestar” las imágenes disponiéndolas según un “máximo desorden”.
- “Destruir en la literatura el yo”. El hombre debe ser “abolido de la literatura” para ser sustituido por “la materia”.
Finalmente, para conseguir lo anteriormente planteado, Marinetti habla de introducir en la literatura tres elementos hasta entonces descuidados: el ruido, el peso y el olor. El primero, se refiere a la manifestación del dinamismo de los objetos; el segundo, a la “facultad de vuelo de los objetos” y el tercero, a la “facultad de esparcimiento de los mismos”. Concluye el manifiesto pidiendo el odio a la inteligencia para poder despertar a la “divina intuición”.
Futurismo en las artes plásticas
Gino Severini
Pintor italiano. En el año 1910 firma el Manifiesto de la pintura futurista, causando que Umberto Boccioni y Carlo Carrá firmasen también. A finales de su carrera artística logra combinar los ideales y valores dinámicos futuristas con el constructivismo del cubismo.

Umberto Boccioni
Pintor y escultor italiano, además de ser teórico y unos de los principales exponentes del movimiento futurista. Escribe y firma; junto con Carrá y Severini, entre otros, el Manifiesto de los pintores futuristas, en el año 1910. En dicho manifiesto, se exponía que el pintor futurista debía liberarse de los modelos y las tradiciones figurativas del pasado, para poder centrarse en la contemporaneidad. Como temas centrales se proponían la ciudad y los automóviles, entre otras máquinas.

Boccioni fue, al igual que Severini, influenciado por el cubismo, pero evitó en sus cuadros la utilización de las líneas rectas. Sus obras escultóricas generalmente eran realizadas con materiales como hierro, madera o cristal; mostrando un desprecio por parte del artista a los materiales nobles como el mármol y el bronce.

Futurismo en la fotografía
Anton Giulio Bragaglia
Además de ser un pionero en la fotografía italiana futurista fue un estudioso del tratamiento del movimiento en la fotografía, y desarrolló la técnica que llamada fotodinamismo. En el año 1911, publica el Tratado del Fotodinamismo, y años más tarde divulgó otros dos manifiestos futuristas, Fotodinámica Futurista y el Manifiesto del Cine Futurista.


Futurismo en la arquitectura
Antonio Sant’Elia
Arquitecto y urbanista italiano. Se adhiere al futurismo en el año 1914, mismo año en que publica su Manifiesto de la arquitectura futurista. En este expresa claramente su visión de la ciudad del futuro.

Fragmento del manifiesto escrito por Sant’Elia:
Yo combato y desprecio:
- Toda la pseudo-arquitectura de vanguardia, austriaca, húngara, alemana y norteamericana;
- Toda la arquitectura clásica, solemne, hierática, escenografita, decorativa, monumental, agraciada y agradable;
- El embalsamamiento, la reconstrucción, la reproducción de los monumentos y los palacios antiguos;
- Las líneas perpendiculares y horizontales, las formas cúbicas y piramidales, que son estáticas, pesadas, oprimentes y absolutamente ajenas a nuestra novísima sensibilidad;
- El uso de materiales macizos, voluminosos, duraderos, anticuados y costosos.
Y proclamo:
1. Que la arquitectura futurista es la arquitectura del cálculo, de la audacia temeraria y de la fibra textil y de todos los sustitutos de la madera, de la piedra y del ladrillo, que permiten obtener la máxima elasticidad y ligereza;
2. Que la arquitectura futurista, sin embargo, nos es una árida combinación de practicidad y utilidad, sino que sigue siendo arte, es decir, síntesis y expresión;
3. Que las líneas oblicuas y las líneas elípticas son dinámicas, que por su propia naturaleza poseen un poder expresivo mil veces superior al de las líneas horizontales y perpendiculares, y que sin ellas no puede existir una arquitectura dinámicamente integradora;
4. Que la decoración, como algo superpuesto a la arquitectura, es un absurdo, y que sólo del uso y de la disposición original del material bruto o visto o violentamente coloreado depende el valor decorativo de la arquitectura futurista;
5. Que al igual que los hombres antiguos se inspiraron, para su arte, en los elementos de la naturaleza, nosotros-material y espiritualmente artificiales- debemos encontrar esa inspiración en los elementos del novísimo mundo mecánico que hemos creado y del que la arquitectura debe ser la expresión mas hermosa, la síntesis más completa, la integración artística más eficaz;
6. Que la arquitectura como arte de distribuir las formas de los edificios según criterios preestablecidos está acabada;
7. Que por arquitectura debe entenderse el esfuerzo por armonizar con libertad y gran audacia el entorno y el hombre, es decir, por convertir el mundo de las cosas en una proyección directa del mundo del espíritu;
8. De una arquitectura así concebida no puede nacer ningún hábito plástico y lineal, porque los caracteres fundamentales de la arquitectura futurista serán la caducidad y la transitoriedad. Las casas duraran menos que nosotros. Cada generación deberá fabricarse su ciudad. Esta constante renovación del entrono arquitectónico contribuirá a la victoria del Futurismo que ya se impone con las palabras en libertad, el dinamismo plástico, la música sin cuadratura y el arte de los ruidos, y por el que luchamos sin tregua contra la cobarde prolongación del pasado.
Dirección del Movimiento Futurista, Milán, 11 de julio de 1914

Futurismo en el teatro
En el auge del movimiento futurista, los pintores se convirtieron en intérpretes, trabajando en el performance. Este método era considerado, por los futuristas, como el medio más eficiente para la consecución de los postulados en sus manifiestos. Se basaban en el enunciado “el espectador debe vivir en el centro de la acción pintada”, frase expuesta por Ardengo Soffici. El performance buscaba la provocación, la polémica, el escándalo y el enfrentamiento abierto, tanto del artista como por parte del espectador.
En 1913 se publica en Manifiesto del teatro de variedades. Se divulga después de que el performance fuese practicado hace más de tres años (1910). El teatro de variedades fue el vivo ejemplo de la lógica manejada por Marinetti; “antiacadémico, primitivo e ingenuo, por lo tanto aún más importante por lo inesperado de sus descubrimientos y la simplicidad de sus medios”
Futurismo en la música
Los primeros trabajos futuristas en el campo de la música empezaron en 1910, mismo año en que se firma el Manifiesto de los músicos futuristas. Los principales compositores futuristas fueron Francesco Pratella y Luigi Russolo.
Russolo concibe el ‘arte de los ruidos’ como una consecuencia a los estudios previamente realizados por Pratella. La ‘música de ruidos’ fue posteriormente incorporada a las performances, como música de fondo o como una especie de partitura o guía para los movimientos de los intérpretes. Russolo fue el antecedente de la música ‘concreta’, un lenguaje sonoro en el cual se utilizaba cualquier sonido, fuese este uno producido por la naturaleza o por la técnica (técnica gutural, fuesen palabras o un lenguaje inarticulado).
Influencia del futurismo
Marcel Duchamp
Alrededor del año 1910, Duchamp empieza su época innovadora. Se inspira en varios movimientos de vanguardia como el cubismo y el futurismo. El cuadro de Duchamp titulado Cinco siluetas de mujer sobre planos distintos, muestra un tendencia clara a las imágenes repetidas, como las que se muestran en las placas fotográficas de Marey y las fotografías de Muybridge.

Fernand Léger
Fernand Léger se ve influenciado por le cubismo hacia 1910. Desde sus inicios, se nota la inclinación de su trabajo cubista hacia el desarrollo de la iconografía de la máquina. Esto se ejemplifica claramente con su obra Desnudos en el bosque, en la cual, tomando como referencia el cuadro de Pablo Picasso del mismo título, crea un ambiente lleno de artefactos y piezas robóticas; para la construcción de estas de basa enteramente en figuras cónicas y cilíndricas.
